Alguien va a asociar
mi papelón a lo propincuo,
con clásicos de nieve
para entrar en libertad.
Que a este corazón
le suele dar lo mismo:
pesa demasiado,
pero quiere volar.
Iban a dejarnos
elegir la noche mágica
del vértigo preñado
en el canasto universal.
Con cientos de miles
y millones de galaxias
yéndose y queriendo
no volver jamás.
Pero ella no me dice
que la casa es linda:
entra simplemente
y se echa en el sofá.
Cuéntame la historia
de su vida que pinta
con lujo de detalles
y me pongo a cocinar.
Arroz que se evapora
en la alegría y los porotos.
Cebolla bien picada
de temores, pero igual.
Mi pena es un zapallo,
que se muele en ocho trozos.
Mi suerte, como el pollo
que se añade al final.
mi papelón a lo propincuo,
con clásicos de nieve
para entrar en libertad.
Que a este corazón
le suele dar lo mismo:
pesa demasiado,
pero quiere volar.
Iban a dejarnos
elegir la noche mágica
del vértigo preñado
en el canasto universal.
Con cientos de miles
y millones de galaxias
yéndose y queriendo
no volver jamás.
Pero ella no me dice
que la casa es linda:
entra simplemente
y se echa en el sofá.
Cuéntame la historia
de su vida que pinta
con lujo de detalles
y me pongo a cocinar.
Arroz que se evapora
en la alegría y los porotos.
Cebolla bien picada
de temores, pero igual.
Mi pena es un zapallo,
que se muele en ocho trozos.
Mi suerte, como el pollo
que se añade al final.














